27 de abril de 2010

El ayudante del Cirujano

Stephen Maturin y Jack Aubrey se vuelven a embarcar tras su paso por las costas americanas. Esta vez la misión tendrá lugar en el mar Báltico, en duras condiciones climatológicas y en un ambiente hostil (bueno claro están en guerra). Esta vez se relatan situaciones complicadas y tramas enrevesadas, en las que, ambos personajes, deberán poner en juego sus capacidades, cada uno en su especialidad. Un relato cargado de episiodos trepidantes y repleto de sorpresas.

Por cierto cada vez es más complicado encotrar las portadas de la edición en castellano y como que con las de edición inglesa no estoy teniendo ningún problema, pues allí que van.

16 de marzo de 2010

30 de enero de 2010

Reflexiones de un árbol solitario.

Balanceo tras balanceo; así paso la vida. Nunca he conseguido sacar nada en claro, nunca sé porque. Lo que quiero decir en realidad es: ¿porqué nunca nadie me cuenta nada? No será por falta de proximidad eso seguro, estoy tan cerca que casi son parte de mi; son como mis propias hojas si las tuviera, son como mis propios frutos si los produgera. ¿pero es que les cuesta tanto? A veces pasan días, semanas junto a mi y lo único que hacen es no decir nada. Pienso que a lo mejor es precisamente mi proximidad lo que les hace estar tan callados, es posible que mi cercania les cohiba, pero eso no tiene mucho sentido, al fin y al cabo soy tan sólo un árbol ¿de qué tienen miedo? A caso ¿sienten vergüenza cuando estan cerca de mi? Ciertamente tanto mutismo me tiene hastiado. La verdad hay veces que no aguanto más y me agito, muevo mis ramas con fuerza para llamar su atención pero aun así no consigo nada, sólo más balanceos. Es como para volverse loco. En serio, muchas veces siento ganas de matarlos a todos pero eso no es posible porque no se puede matar a alguien dos veces. ¡Qué rabia! A ver si empizan a buscarse otro árbol.

11 de noviembre de 2009

Microrelato IV

El relincho de un caballo rompió el silencio reinante. Allí estabamos nosotros dispuestos a todo, dispuestos a dar la vida si era necesario. De repente, la tierra comenzó a temblar, era un temblor leve pero continuo. Ha llegado la hora. El temible y desconocido invasor se acerca. A lo lejos empezamos a divisar una espesa polvareda provocada por aquellos horribles monstruos de acero. Cuando apenas mediaba un kilometro entre ellos y nosotros, aquellas bestias comenzaron a escupir fuego por sus horribles bocas alargadas. Cada vez resultaba más dificil sostener a los caballos y ante la inminencia del fin, nuestro valeroso capitán dio la voz de ataque. Todos los jinetes apretamos las espuelas y arrancamos como un solo caballero, formando una masa que se precipitaba a todo velocidad sobre el extranjero invasor. La carrera fue frenética, a mi alrededor muchos jinetes y sus caballos eran derribados y literalmente despedazados por el fuego de las bestias increibles, cuando llegamos hasta ellas pronto nos dimos cuenta que de poco iba a servir nuestro ataque, pues aquellas criaturas se llevaban por delante jinetes y caballos sin miramientos. Fue una auténtica carnicería. Sobrevivimos pocos, nuestra caballería, formada por valerosos caballeros de tradición, fue totalmente aniquilada, destruyendo así las esperanzas de un pueblo entero. Al día siguiente Alemania se anexionaba nuestra querida Polonia.

3 de noviembre de 2009

Microrelato III

Estuve pensando que pensaba, sin pensar que pensar en que pensaba, resultaba ser en sí mismo el pensamiento. Después de un buen rato lo dejé, me dolía la cabeza.

21 de octubre de 2009

Microrelato II

"Era se una vez que fueron felices y comieron perdices"